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March 31, 2000
Conflicto Indígena en Chile: Una Bomba de Tiempo
- Especial Desde Santiago de Chile
- Especial para La Prensa San Diego
- Christián Eduardo Sandoval Cabezas
- Originally published in La Prensa San Diego.
- (in English)
Domingo Cayupil, tiene 53 años de edad. Vive en una humilde Ruca
(vivienda de barro y tierra), en el sector de Ercilla, en la Novena Región de
Chile, a más de 900 kilómetros al sur de Santiago. El es mapuche. Una de las
pocas razas indígenas que aún sobreviven en esta "jungla" de la globalización y
desarrollo de Chile. "Los mapuches no queremos seguir esperando. Las tierras
(hoy legalmente ocupadas por megaempresas forestales) nos pertenecieron y nos
seguirán perteneciendo. Por eso "luchamos", afirma Cayupil, mientras sigue
lloviendo en esta austral zona chilena.
El actual escenario del conflicto entre indígenas mapuches y empresas
forestales, es a juicio de los analistas políticos chilenos, una verdadera
"bomba de tiempo" para el nuevo gobierno del socialista Ricardo Lagos. El año
pasado, más de una veintena de ataques -presuntamente perpetrados por los
mapuches- puso en jaque la estabilidad social y económica en los bosques del sur
chileno. Allí, mapuches -encapuchados- desfiaron al ex presidente Eduardo Frei a
que pusiera fin a la disputa y entregara más de un millón de hectáreas de
tierras, que según los propios mapuches, les pertenecen por razones históricas.
Esta semana llamó la atención a nivel nacional -especialmente en círculos
íntimos de gobierno- la información que daba cuenta acerca de la eventual
presencia de las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC), así como de otras
agrupaciones indigenístas como el Movimiento de Campesinos sin Tierra de Brasil,
el Mrta de Perú, el movimiento indígena de Ecuador, y el Frente Zapatista de
Liberación Nacional de México (EZLN), a través de material descubierto por la
policía especializada de Inteligencia gubernamental en una vivienda
indigenista.
Sin ir más lejos, durante la realización el año pasado de una monumental y
masiva marcha mapuche en la sureña ciudad de Concepción (700 kilómetros al sur
de Santiago), un miembro zapatista denominado "Carlos Cienfuegos", aseguró a
este periodista que el movimiento zapatista de Chiapas está "interesado" en
formar un "triángulo de conexión" entre los zapatistas, los mapuches (chile) y
grupos de Derechos Humanos y No Gubernamentales en Europa.
"Los mapuches presentan un modo de organización que resulta importante de
analizar, ya que en Chiapas, los zapatistas tienen una estructura de lucha
similar. Creo que los mapuches, tienen mucho en común con los chiapanecos. Y si
están luchando por reivindicar sus derechos basados en la propiedad de la
tierra, más sería conveniente una unión latinoamericana iindigenistas", enfatizó
el miembro zapatista que conversó con este periodista en Concepción.
El senador opositor del partido Renovación Nacional, Ignacio Pérez Walker,
denuncia que exista una serie de elementos que señalan que "los mapuches reciben
apoyo de las FARC". El parlamentario precisa que "había personas vinculadas con
la agrupación mapuche Coordinadora Arauco Malleco y el Consejo de Todas las
Tierras, que han estado en el extranjero y que han recibido el apoyo y estímulo
económico y estratégico desde dicha organización".
Además, Pérez Walker critica el trabajo de seguridad que realiza actualmente
el gobierno chileno para terminar con las "arremetidas indígenas". Según Pérez
Walker, la falta de acciones efectivas puede transformar al sur de Chile, en un
"segundo Chiapas". Debido a eso, afirma que "la única manera de salvar esta
situación es imponer en Chile el estado de derecho, el imperio de la ley y del
orden".
Los mapuches, en tanto, contrarestan esta denuncia del senador, derechista.
El líder de la Coordinadora Arauco-Malleco, Victor Ancalaf, enfatizó que "no
existe ningún tipo de relación con las FARC". Ancalaf explicó que las únicas
personas que trabajan en el movimiento de recuperación de tierras son los
mapuches. "Los mapuches y nadie más" dijo.
La representante del gobierno de Lagos en la zona en conflicto, la intendenta
Berta Belmar, lamentó las denuncias hechas por el senador chileno, ya que ellas
-precisó la intendencia- "no ayudan a crear el clima de confianza que se
requieren para resolver el conflicto".
El Presidente Lagos dijo durante su discurso después de asumir el mando del
gobierno, que "el trabajo con las etnias chilenas será tema prioritario para los
primeros meses". "He encargado a la intendenta Belmar para que busque mecanismo
de diálogo entre mapuches y empresas forestales y llegar durante el presente año
a una solución pacífica y definitiva", dijo Lagos.
Pero los mapuches aseguran que no esperarán más. "Si tenemos que seguir
luchando y parar los trabajos de explotación de los bosques, si tenemos que
cortar los caminos al transporte, si tenemos que salir a las calles a protestar,
lo haremos. Nuestro pueblo no puede seguir esperando la ayuda que prometió el
año pasado el presidente Eduardo Frei. Le garantizo que los mapuches estamos
listos para ello", dijo otra de las dirigentes mapuches, Nicolasa
Quintremán.
Un punto importante en este conflicto, es el apoyo que tienen los mapuches de
parte de la ciudadanía chilena. Los "huincas" (blancos) han manifestado su total
apoyo a las reivindicaciones indigenístas. "Los mapuches tienen derecho a ocupar
la tierra que les perteneció. No justificamos la violencia, pero ellos tienen
que tener sus tierras", afirma el profesor de la Universidad de Chile, Juan
Ortiz Casanueva.
Actualmente, los tribunales chilenos tramitan más de un centenar de
acusaciones criminales contra los mapuches. No obstante, cual novela de
misterio, han surgido declaraciones de ex trabajadores de empresas forestales
involucradas en el conflicto indígena, que dan cuenta acerca de posibles
"autoatentados", con el objetivo de hacer aparecer a la etnia como los
culpables. "El ambiente es incierto. Pese a que aún no hay hechos de violencia
que involucre material bélico guerillero, es muy delicada la tensión que se vive
en la zona. Los líderes mapuches están siendo preparados intelectualmente en
Europa. Cada día se publican informaciones acerca del interés de organismos
indigenistas interesados en la problemática chilena. Es muy delicado", opina el
analista político Francisco García.
Los mapuches están dispuestos a todo. El gobierno, mientras tanto, trabaja
afanosamente en poder encausar la pugna con los forestales, hacia un diálogo
fructífero y con soluciones inmediatas. Una verdadera bomba de tiempo.
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