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November 20, 1998
La Revolución Mexicana
20 de Noviembre de 1910
Comodante Emiliano Zapata
A partir de 1910, se inició una lucha armada con el Plan de San Luis Potosí,
y posteriormente otros jefes, se enfrentaron a los diversos problemas, como
fueron: la injusta distribución de la riqueza, la existencia de grandes
latifundios que ponían el campo de México en manos de unos cuantos hacendados,
la explotación de los trabajadores por los industriales capitalistas, la
corrupción administrativa, la negación de la democracia en las elecciones, el
estancamiento cultural del país y otros problemas que propiciaron la lucha
revolucionaria. El movimiento armado tuvo varias etapas:
Don Francisco I. Madero, quien en 1909 promoviera el Partido
Antireeleccionista, iniciaría el movimiento armado el 20 de noviembre de 1910
pugnando por el "Sufragio Efectivo no Reelección" y muriera por la causa de la
Revolución en el episodio conocido como la "Decena Trágica";
* Pancho Villa tomó a su mando la División del Norte;
* Emiliano Zapata luchaba por la justicia agraria;
* Venustiano Carranza, en marzo de 1913, se levantó contra el gobierno del
usurpador Victoriano Huerta, lucha que se sabe culminó con la promulgación de la
Constitución Federal (5 de febrero de 1917), que actualmente nos rige. En este
documento quedaron plasmados los ideales de los principales jefes de la
Revolución Mexicana.
Fué en México, durante el movimiento revolucionario iniciado en 1910, que se
utilizó por primera vez en el mundo la aviación para llevar a cabo un
bombardeo.
El levantamiento armado Francisco I. Madero, en 1908, publicó su libro
titulado "La Sucesión Presidencial en 1910". En esta obra el autor criticaba en
forma moderada al régimen porfirista. Sin embargo, aceptaba que el general
Porfirio Diaz fuera candidato a la presidencia y solamente pedia que se le
permitiera al pueblo elegir libremente al vicepresidente de la República.
También fueron proclamados como bases fundamentales para la vida pública
nacional, los principios de "Sufragio Efectivo No Reeleccion", afirmando que la
lucha democrática del pueblo mexicano debería ser pacífica para hacer triunfar
sus principios políticos.
Pero Díaz no respondió a la sugestión de Madero, y este, ante tal actitud,
organizó al Partido Antireeleccionista e inició su primera campaña electoral
para la presidencia de la República. Ante la popularidad de Madero, Porfirio
Díaz ordenó que lo encarcelaran, hecho que se concretó en la ciudad de Monterrey
el 6 de junio de 1910. Tanto Madero como Roque Estrada fueron acusados de
rebelión y ultraje a las autoridades.
El presidente volvió a reelegirse en fecha 26 de junio y Madero se convenció
de que sólo la Revolución podría derrocar al régimen y lanzó el Plan de San Luis
Potosí. En este denunció el fraude electoral y convocó al pueblo a tomar las
armas el 20 de noviembre de 1910.
Historia de Xochimilco
Durante la Revolución Mexicana de 1910, los cam-pesinos de Xochimilco se
identificaron mayoritariamente con el movimiento agrarista suriano del general
Emilano Zapata, proveniente del estado de Morelos. Esto puso a Xochimilco a
merced de los ataques contra Zapata, si bien tampoco la libró de sufrir saqueos
e incendios de parte de los propios Zapatistas.
Ante la simpatía de los campesinos de Xochimilco, Tlahuac, Milpa Alta, y
Tilpan, los zapatistas penetraron en el Distrito Federal por Xochimilco,
incendiando el 7 de septiembre los pueblos de Santa María Nativitas y San Lucas
Xochimanca.
El 21 de mayo de 1912 Xochimilco fué tomada a sangre y fuego por el Ejercito
Libertador del Sur; y a partir de entonces fué cuartel Zapatista en el Distrito
Federal durante mucho tiempo.
El 4 de diciembre de 1914 Xochimilco fué escenario del Pacto de Xochimilco,
un acuerdo histórico de alianza del general Emiliano Zapata con el general
Francisco Villa, jefe de la División del Norte. Este acuerdo hizo posible la
efímera toma de la ciudad de México por los ejércitos agraristas y la Convención
de Aguascalientes. Durante la lucha de zapatistas contra Carrancistas, los
pueblos, los canales de Xochimilco y sobre todo las montañas de la Sierra del
Sur cambiaron de manos con relativa frecuencia.
Un hecho reprobable que se recuerda de la Revolución en Xochimilco, en el que
no tuvieron nada que ver los zapatistas, fué el artero asesinato de 39
aspirantes al Colegio Militar, perpetrado el 23 de abril de 1913 por agentes del
usurpador Victoriano Huerta en el pueblo de San Lucas Xochimanca.
Emiliano Zapata y el Plan de Ayala
Emiliano Zapata era un joven campesino rebelde que a muy temprana edad
advirtió las grandes injusticias que se cometían en contra de quienes trabajaban
la tierra. En 1909, Emiliano Zapata fué nombrado presidente de la Junta de
Defensa de las Tierras de Anenecuilco, la cual se había propuesto defender los
derechos sobre sus tierras.
Plan de Ayala
Cuando inició el movimiento revolucionario acudió al llamado del Plan de San
Luis y se levantó en armas enarbolando la bandera agrarista. Sin embargo, cuando
Francisco I. Madero se hizo cargo de la Presidencia de la República, el 7 de
junio de 1911, entraron en desacuerdo en virtud de que el mandatario había
ordenado el desarme y licenciamiento de los destacamentos zapatistas como
condición previa a la entrega de la tierra a los campesinos.
Inconforme con la posición de Madero, Zapata proclamó su Plan de Ayala el 25
de noviembre de 1911, apoyándolo en el lema "!Tierra, Justicia y Ley!".
Asimismo, reanudó la lucha contra el gobierno constituído de Victoriano Huerta,
esto en acuerdo con Francisco Villa.
Los puntos principales en este plan fueron los siguientes:
* En el artículo primero se desconoció a Madero como presidente, y se
proclamó a Pascual Orozco como Jefe de la Revolución, y, en su defecto, el
propio Emiliano Zapata;
* En el sexto se hablaba de la devolución de terrenos, montes y aguas a los
pueblos o ciudadanos que habían sido despojados de ellos;
* El séptimo, noveno y décimo enfatizaron el carácter agrario de la
lucha.
El 19 de junio de 1914, se hicieron algunas modificaciones al Plan de Ayala.
Decía en sus declaraciones:
* Primero — Se ratifican todos los principios del Plan de Ayala, declarando
solemnemente que no cesaran sus esfuerzos sino hasta conse-guir que su parte
relativa a la cuestión agraria quede elevada a rango constitucional;
* Segundo — Se desconoce a Pascual Orozco como Jefe de la Revolución (pues
este la había traicionado) y en su lugar se nombra a Emiliano Zapata;
* Tercero — La Revolución consideraría concluída su obra cuando se derrocara
a Victoriano Huerta, y se estableciera un gobierno con hombres leales al Plan de
Ayala, y se llevaran a la práctica las reformas agrarias.
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Al producirse la división entre Carranza y Villa, Zapata siguió al segundo,
con quien entró a la ciudad de México en noviembre de 1914. A las tropas del sur
se les denominó Ejército Libertador del Sur, que bajo las órdenes de Zapata que
representaba un grave desafío para el carrancismo. Fué por esta causa que don
Venustiano Carranza encargó al general Pablo González llevara a cabo un plan
para acabar con el caudillo. Se pensó en el coronel Jesús M. Guajardo para que
le tendiera una trampa.
El Caudillo del Sur fué citado en la Hacienda de Chinameca; iba dispuesto a
todo en un intento por conseguir las armas que nece-sitaba para continuar en la
lucha, pero fué acribillado a traición en ese sitio el 10 de abril de 1919. Fué
sustituído por el general Gildardo Magaña, después de celebrarse un
plebiscito.
Francisco Villa y la División del Norte
Doroteo Arango nació el 5 de junio de 1878 en la Hacienda de Río Grande,
jurisdicción de San Juan del Río, Durango. Sus padres fueron Agustín Arango y
Micaela Quiñones Arámbula.
Muy pequeño quedó huérfano y estuvo tranquilamente dedicado a las labores del
campo hasta que, a la edad de 16 años, hirió de gravedad al hijo del dueño de la
hacienda cuando éste quiso raptar a su hermana. A partir de este momento, Villa
huyó de su tierra natal y anduvo prófugo por la sierra. Se estableció en
Chihuahua y aquí conoció a Abraham González.
Al estallar la revolución maderista, el 20 de noviembre de 1910, se adhirió a
ella e inició su etapa de guerillero con su primer combate formal en el pueblo
de San Andrés, donde detuvo un tren lleno de tropas dirigidas por el te-niente
coronel Pablo Yépez. También operó por el sur de Chihuahua y el norte de
Durango, combatiendo en forma incansable y haciendo alarde de un valor natural
con la estrategia de la guerrilla.
Cuando don Francisco I. Madero tomó las armas contra el usurpador Huerta, se
encontraba entonces en Arizona y desde ahí se dirigió a la frontera llevando
sólo un puñado de hombres para unirse al constitucionalismo, en el que
sobresalió como jefe de la División del Norte; desde aquel momento mostró
calidad militar en los asaltos de Ciudad Juárez, Saltillo, Zacatecas, Chihuahua,
Torreón y otras plazas.
Los ideales de Villa no eran tan claros ni bien definidos como los de los
otros jefes revolucionarios, pero fué seguido por mucha gente del norte de la
república que no estaba de acuerdo con la existencia de enormes latifundios y
padecer multitud de problemas agrícolas.
Pero Villa no estaba con-forme con la actitud de don Venustiano Carranza, y
comenzó a desligarse de él. Después de que Obregón lo derrotó en los campos de
Irapuato y Celaya, Villa se lanzó contra la población de Columbus, en Nuevo
México. El general Pershing, asignado para castigar la osadía de Villa, jamás
pensó que fuera tan difícil aprehender al guerillero, quien conocía
perfectamente el terreno y burlaba al estadounidense, quien hacía esfuerzos
inauditos por atraparlo.
Cuando don Venustiano Carranza cayó asesinado en 1920, Francisco Villa se
retiró a su hacienda de Canutillo, propiedad que le concedió el presidente
Adolfo de la Huerta, en el estado de Durango. En ese lugar se dedicó a la
agricultura en unión de sus allegados, pero había quienes lo consideraban
elemento peligroso.
Villa hacía viajes frecuenes a Parral y en uno de ellos fué asesinado el 20
de julio de 1923, debido a la emboscada que dirigió Jesús Salas Barraza, junto
con Melitón Lozoya. Fué tan sorpresivo el ataque que el "Centauro del Norte" ni
siquiera tuvo oportunidad de defenderse.
Originalmente publicado en La Prensa San Diego. Usado con permiso.
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