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December 1, 2000
Comentario
Los Ganadores de las Elecciones son los Hispanos
Por Jerome de Herrera
Originalmente publicado en La Prensa San Diego. Usado con permiso. (in English)
Dado el resultado de las elecciones presidenciales ha tenido un final
donde la diferencia es tan mínima, las teorías abundan acerca del por qué, y
cuál será su efecto.Y como el resultado aún está en duda, cualquier teoría es
aceptable. Una teoría, sin embargo, nos podrá explicar este resultado: los
hispanos votaron masivamente y probaron que ellos serán la clave para votaciones
futuras.
Resultados presentados por el Voter News Service sobre una encuesta a
la salida de los centros de votación reveló que del total de los votos
presidenciales los hispanos colocaron un 7 por ciento. Visto en perspectiva, los
hispanos habían votado en 1996, un 5 por ciento, y en 1980, un 3 por ciento.
El rápido crecimiento de los votantes hispanos sobrepasa al de otras
razas en los Estados Unidos. De los afroamericanos, por ejemplo, se obtuvo un 10
por ciento en la votación del año 80 y en la de este año. Sus votos habían
aumentado en 1996 a un 12 por ciento, pero declinaron en la de este año.
Los hispanos, en cambio, duplicaron sus votos entre 1980 y el año
2000. En 1980, los 2 y medio millones de latinos que votaron representó un 3 por
ciento del total. Esta vez, los 7 millones de hispanos que votaron, representó
un 7 por ciento del total de los votos.
Este dramático crecimiento confirma lo que muchos interpretan como una
creciente influencia de los hispanos en los Estados Unidos. Y esta vez la
influencia de los hispanos fue clara: los latinos favorecieron al Vice
Presidente Al Gore por un margen de dos a uno a favor del gobernador Bush.
A pesar de los esfuerzos que Bush hiciera para vender al partido
republicano como compasionado y conservador, los hispanos votaron como
históricamente lo han hecho, por cada partido, y de acuerdo a las proposiciones
electorales de cada candidato en temas como la educación, expansión del sistema
de salud, y el sostenido crecimiento de la economía.
Estas fueron buenas noticias para los demócratas que contaban
fuertemente con la base votante de la clase obrera, las minorías en las
comunidades y las mujeres, para lograr la elección más disputada en toda la
historia del país. Como los resultados de encuestas preelectorales señalaban que
consistentemente que Bush mantenía una ventaja entre dos y tres puntos entre los
indecisos, los demócratas tuvieron que trabajar muy duro con la base votante,
muchos de los cuales permanecían indecisos.
Los votantes indecisos se definen como aquellos que han votado varias
veces. Desafortunadamente para los demócratas, parte de su base
tradicional, familias obreras y minorías urbanas no votan como lo hacen los
mayores de 65 años, los profesionales universitarios y los ricos.
Y la lucha de los demócratas para lograr que su base saliera a votar
se hizo más dura porque la bonanza económica y la falta de temas interesantes
era muy evidente este año. La historia ha demostrado que los votantes no se
motivan cuando hay bonanza económica y no hay temas interesantes, produciéndose
una baja en el número de los votantes.
A pesar de estos factores, a todo lo largo del país los demócratas
usaron todo tipo de métodos, como llamadas por teléfono, volantes y pancartas
para motivar a su militancia de base. Y estos esfuerzos fueron muy importantes
en quellos estados donde el partido demócrata sabía que tenía que reforzar sus
esfuerzos a través de su coordinación con la campaña de los latinos.
En estados como Florida, Nuevo México, Pensilvania, Michigan,
Wisconsin y Missouri, las campañas locales fueron dirigidas por políticos
locales. Estos líderes, demasiados para ser nombrados, fueron los que lograron
que se obtuviera el mayor voto de la historia.
El éxito de estos líderes locales y sus operativos para sacar a la
gente a votar, fue la clave para que los hispanos hicieran
ganar a Al Gore el voto popular.
El éxito este año de lograr el voto hispano y su impacto en las
elecciones, puede lograr que éstos se motiven aún más en futuras
elecciones.
Con más y más latinos votando en cada elección, la comunidad
hispana se beneficiará al obtener cada vez más influencia que
la llevará a tener mejores niveles de representación en el gobierno y en la
rama judicial. También se beneficiará de que le pongan mayor atención a temas de
interés de los hispanos, tales como la educación, la salud y la inmigración.
Todavía el resultado de la elección es incierto, pero hay algo muy
claro: cuando los hispanos votan, las familias hispanas ganan, y este año, los
hispanos votaron más que nunca.
Jerome escribe una columna política desde Washington. Favor enviar
cualquier comentario a: JeromeDeHerrera@Yahoo.com
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